jueves, 29 de marzo de 2018

AZAR

Hoy,
que ya es mañana
y nunca más será ayer,
es el momento de subir la cabeza
cerrar alguna puerta
y aceptar
que a partir de ahora
será el azar
y no las ganas


quienes nos vuelvan a juntar. 

martes, 27 de marzo de 2018

Descartes y rescoldos

Esta es mi tristeza y la lloro como quiera. ----- Acostumbrarse a hacerlo mal no está bien, me dices, como si entendieras mis fracasos.

----- A estas alturas del guión uno ya ha perdido lo suficiente como para entender que nada nos pertenece.


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En un mundo tan jodidamente atroz y espantoso es normal sentirse culpable al sonreír. --------
Aprendí a amar acariciando espinas.

miércoles, 21 de marzo de 2018

ESPEJOS


Hay noches negras
como el pulmón de un toxicómano que se van dejando un rastro de resaca y arrepentimiento
imposible de limpiar
y ceden,
obligadas, el paso a días extraños y veloces, como pestañeos de sueños de los que nunca quisimos despertar, para volver a dejarnos, de nuevo,
sentados frente a la misma barra de anoche esperando con esperanza
que mañana
no sea como ayer

y por una sola vez
el espejo del baño

mienta.


EPITAFIO

Yo,
que llevo toda la vida pisando flores
y de rodillas,
cuando muera,
entiérrenme de pie

y sin coronas.


miércoles, 14 de febrero de 2018

INFIEL

Aquellas noches de invierno
que ya eran días,
cuando llegaba
escondido tras mi sombra
borracho
e inútil
a una habitación donde tú aún descansabas,
-seguro de mi-.

Me acurrucaba
mudo
y sutil
a tu lado
ahorrando con mi silencio
una explicación innecesaria
y un reproche obligado.

Luego
miraba tu espalda,
desnuda y tardía,
y pegaba los restos de mi cuerpo al tuyo
imaginando
que justo ahí comenzaba mi noche
y no
dos polvos y un día

atrás.



domingo, 4 de febrero de 2018

OBLIGACIONES

Nunca quise ser escritor.

Luego vino ella,
posó su bolso sobre la barra,
miro mis ojos perdidos, sonriendo,
y se alejó
dejando una vida pendiente.

Y no tuve otro remedio.

lunes, 29 de enero de 2018

CÁDIZ



Conducíamos hacía el sur,
mano sobre mano,
con el sol quemando el capó del coche,
un puñado de sueños,
y el cd de Ismael que me regalaste.

Yo era feliz.



Y tú, casi un milagro.